3.5.14

DEVENIR


Hoy como ayer,
se me resiste la ofrenda  de estos pasos,
como si fuera un límite agonizante,
una línea que siempre está al sur de todas las cosas.

Me amargan las palabras hueras,
como brotes de silencios vacuos que aún están por devenir,
las manos me rechinan como grito estéril,
los ojos se me olvidan de andaduras,
como se olvida la voz y la cordura
en  tiempos donde se olvida todo lo razonable,
y se  me acartona la garganta con mil cuchillas
rasgando la mordedura del adiós.

Adiós..
como si fueran dioses
(dioses maltrechos e infecundos) en este  espacio tiempo,
y rasgan sus vestiduras aseverando como idiotas,
cuando  sé,
que nadie
es capaz de controlar 
lo irremediable.

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