3.11.12

RASTROS

No hay más grito contenido
para confeccionar este poema,
que un hilar de sombras, nostalgias,
y un enjambre de palabras marchitas
ocultando el alarido quedo.

El humo de unos pasos en el aire,
como  efímero recuerdo,
los surcos de lágrimas amargas,
como muescas esculpidas en su honor.

Este saber respuestas
 a costa de mil heridas,
este bordar palabras en mi mortaja,
este caminar a tientas,
 para no caer y lacerarse el alma,
este mirar las horas desde dentro,
para seguir sintiendo.
este llorar callado,
 mecido por embates de silencio.

Carcomí todas las primaveras
para caer en este instante,
y perdí el límite de cada ola,
desviví para renacer sin pautas,
rectificando rutas para seguir la huella,
que un devenir postrero
acomodará en mi palma.