26.3.12

MAREMAGNUM



Ahora que hemos impregnado las retinas con adobes,
con redoble de tambor
 hay que anudar  tentaciones
o exiliar la rabia  en el fragor.

Tanta  reticencia en la mordaza
 negociando peros y porqués,
que ahora portamos vendas en los ojos,
 con enjambres de babosas
tutelando la razón.

Hay un vacío  mutilado en cada herida
y estandartes implorando sanación.

El  paracaídas de Altazor yace mudo entre despojos,
-cual renuncia-
  que se extiende en  improntas disecadas,
como fuego entre algodón.

Una sonrisa estúpida agoniza en las axilas.

Con aromas de metafísica y tabaco reciclados,
-mísera pastilla de jabón destituido-
resume el dolor Pessoa,
 entre las fauces del ciclón.

De cebolla,
las nanas de Hernández, hacen ecos y renuncias,
-sabor a sangre  derramada-
 como lluvia estéril  en fronteras miserables.

El verso desgrana  moribundo sus estigmas en patíbulos,
donde suenan incansables carcajadas  de  aluminios y  cartón.

2 comentarios:

  1. Precioso paseo en ese "maremagnun" poético desde Huidobro a Hernández, pasando por Pessoa.
    Un abrazo y felicidades por tus letras.
    Rafael

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  2. Gracias Rafael, un abrazo

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